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Cuida la salud de tu boca especialmente en verano

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Fernando Gutiérrez Alameda

Médico Estomatólogo y director de la clinica FGA

Cuida la salud de tu boca especialmente en verano


El verano se asocia con el descanso y la relajación, aumentando la tentación de relajar ciertos hábitos de la vida diaria. A nivel bucal, cualquier relajación de las medidas básicas de higiene puede tener consecuencias futuras muy negativas e importantes. En las vacaciones de verano, cuidar tu boca es aún más importante.

Con la llegada de estas fechas se reducen, e incluso se abandonan temporalmente, algunos hábitos saludables, y entre ellos, el correcto seguimiento de las medidas básicas de higiene bucal. Esta práctica no solo es desaconsejable, sino que durante el verano se hace aún más necesaria. La relajación en la higiene bucal, un mayor consumo de azúcar y alcohol y una mayor exposición solar son factores que aumentan el riesgo de padecer patologías bucales en verano; Además, la práctica de un mayor número de actividades deportivas al aire libre puede aumentar el riesgo de lesiones en los labios e incluso tiende a aumentar la incidencia de traumatismos dentales.

Más bacterias, más riesgos

En la cavidad oral siempre hay millones de bacterias. Las bacterias «amigas» predominan y controlan a las bacterias patógenas, que son las que pueden causar caries, enfermedad periodontal o mal aliento (halitosis). Sin embargo, puede ocurrir un desequilibrio llamado disbiosis, que produce un aumento de bacterias “enemigas”. Este desequilibrio entre bacterias sanas y patógenas, a favor de estas últimas, es más probable en verano. Y es que en estas fechas suele haber un aumento de bacterias patógenas en la boca debido al cambio de hábitos diarios.

Entre otras razones, esto puede deberse a:

  • relajación de los hábitos de higiene, debido a la mayor frecuencia de comidas fuera del hogar. Es importante seguir tu rutina diaria de higiene bucal, cepillándote los dientes con dentífrico fluorado al menos dos veces al día o después de cada comida principal. En los casos en los que no se pueda realizar el cepillado tras la alimentación, excepcionalmente se podrá masticar chicle sin azúcar con xilitol. No olvides usar hilo dental o usar un cepillo interdental una vez al día para llegar a las áreas donde el cepillo no puede.

  • cambio de dieta. En verano se suelen consumir más productos azucarados, incluidas las bebidas carbonatadas, así como alimentos grasos y alcohol, lo que aumenta la proporción de bacterias patógenas.

  • exposición solar Es otro de los principales factores que favorecen la acción bacteriana, provocando una mayor sequedad en la boca y mucosas.

Alimentación saludable

Mantener una dieta saludable es fundamental para la prevención de diversos tipos de enfermedades, pero también para mantener una correcta salud bucodental. Básicamente, los alimentos que protegen la salud bucodental se incluyen en la dieta mediterránea, que fomenta el consumo de frutas, verduras, pescado y aceite de oliva, limitando el consumo de azúcares y carnes rojas.

Las frutas y verduras son una fuente importante de nutrientes, vitaminas, fitoquímicos y fibra que funcionan como antioxidantes y antibacterianos, estimulando además la inmunidad celular. El consumo de al menos 5 piezas al día puede ayudar a prevenir la enfermedad periodontal, reducir la pérdida de dientes y mejorar la calidad de vida relacionada con la salud bucal. Además de ser saludable, comer frutas frescas y verduras crudas como apio, manzanas, zanahorias y sandías refresca el aliento y también puede ayudar a reducir la placa.

En cuanto a las bebidas, es importante limitar el consumo de jugos envasados ​​y bebidas energéticas o bebidas carbonatadas. Su alto contenido en azúcares y dióxido de carbono supone un riesgo para la formación de caries, además de aumentar la sensibilidad dental y la erosión del esmalte. Es fundamental mantenerse hidratado bebiendo dos litros de agua al día; Esto ayuda a mejorar la boca seca y contrarrestar la pérdida de líquidos causada por la sudoración.

Más trauma dental

La frecuencia de traumatismos dentales es relativamente alta en pacientes jóvenes y niños, especialmente durante el tiempo libre y los juegos. En adultos, la principal causa de traumatismo dental está asociada a la práctica de deportes de contacto o de combate (como fútbol, ​​balonmano, baloncesto, artes marciales) y otros deportes (como ciclismo, patinaje, pádel o squash).

Por este motivo, el aumento de la actividad recreativa durante las vacaciones de verano también puede dar lugar a un aumento de la incidencia de estas lesiones dentales. Por lo general, las mejores medidas preventivas se centran en evitarlas en la medida de lo posible, especialmente en personas con antecedentes de traumatismos dentales u orales previos. Las personas que presentan dientes mal posicionados con excesiva protrusión dental, en los que estaría indicado un tratamiento de ortodoncia preventivo, también tienen un alto riesgo de sufrir estos eventos.

Para evitarlos, es fundamental realizar una evaluación de riesgos de juegos o actividades deportivas, así como orientar a los niños y sus tutores sobre cómo actuar en caso de traumatismo dental.

consejos prácticos

Para prevenir posibles problemas bucodentales en verano, es recomendable mantener una rutina de higiene con cepillado y dentífrico con flúor, además de la higiene interdental.

Asimismo, se deben evitar los azúcares y las bebidas carbonatadas, especialmente si se consumen fuera del hogar; y seguir una dieta saludable, como la dieta mediterránea. También es importante la hidratación constante, beber muchos líquidos (preferiblemente agua) y evitar el consumo de alcohol.

¡Protege tus labios del sol! Recuerda que debes cuidarlos como la piel del resto del cuerpo; suele utilizar un protector solar para evitar que se ‘quemen’. Y protege tus dientes con un protector si vas a hacer deporte o actividades de riesgo.

Las vacaciones son una época en la que tenemos más tiempo para cuidarnos, así que aprovecha este tiempo para revisar tu salud bucal y prevenir complicaciones. Y, por supuesto, no demores tus tratamientos dentales, es fundamental acudir a las citas de mantenimiento y también a los controles de rutina. No esperes hasta después del verano… ¡puede que sea demasiado tarde!

Para más información sobre salud bucodental, visita www.cuidatusencias.es, el portal de información de la Fundación SEPA de Periodoncia e Implantes Dentales.



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