Cómo cuidar el cepillo de dientes – Bocas VITIS

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Fernando Gutiérrez Alameda

Médico Estomatólogo y director de la clinica FGA

Cómo cuidar el cepillo de dientes – Bocas VITIS


Limpio Nuestros dientes no sólo dependen de la técnica que utilicemos durante el cepillado. También será relevante el cuidado del cepillo que estemos utilizando. Y, para ello, debemos tener en cuenta una serie de consideraciones que queremos repasar en este artículo.

¿Por qué es tan importante limpiar correctamente tu cepillo de dientes?

Aunque parezca una obviedad, conviene recordar los motivos que hacen del cepillo un elemento tan sensible.

Para empezar, lo que intentas eliminar con el cepillado. No son sólo los restos de comida visibles. También las bacterias que quedan de forma natural en la boca, ya que estas pueden generar ácidos que acaban provocando caries. ¿Cómo se puede revertir esta situación? Con cepillado profundo. Sin embargo, si el cepillo que estás utilizando acumula estas bacterias, entonces la limpieza se complica.

Por otro lado, no debemos olvidar que los filamentos de los cepillos tienden a abrirse, sobre todo si estamos ante un uso prolongado. Cuando esto ocurre, tienen una capacidad reducida para limpiar la boca de manera correcta y exhaustiva.

Por lo tanto, No sólo garantizamos la limpieza profunda de nuestra boca, también evitamos que los cepillos de dientes dejen de servirnos tan rápidamente. A continuación, vamos a explicarte varias recomendaciones al respecto que te serán de gran ayuda.

¿Cómo proteger el cepillo antes del cepillado?

Estos son algunos de los factores que debes considerar antes de limpiarte los dientes.

Nunca debes compartir el cepillo.

Nunca le dejes tu cepillo de dientes a nadie, ni siquiera a los convivientes o a tu pareja. Sin duda, este es un grave error que muchas personas no tienen en cuenta. El motivo es que, por mucho que lo laves, siempre acumulará microorganismos y bacterias entre sus filamentos. Esto hará que pasen a la boca de quien utilice el cepillo, y viceversa. Por tanto, puede producir una transmisión de bacterias lo que puede conducir a futuras enfermedades bucales.

Desinfectar el cepillo

Esta es una excelente manera de cuida tu cepillo. Por ejemplo, puedes sumergirlo en agua hirviendo durante un par de minutos y enjuagar con agua fría. Otra solución muy eficaz es mezclar dos cucharadas de vinagre con otras dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Remoja el cepillo durante dos horas y luego enjuaga con abundante agua.

Cámbialo cada tres meses.

Este es el tiempo promedio ideal, aunque puede variar. Por ejemplo, si empiezas a notar que los filamentos están cada vez más abiertos y han perdido firmeza, tendrás que cambiarlo antes. El motivo es que, con esta curvatura, no podrán acceder con tanta facilidad a los espacios interdentales. Además, la pérdida de dureza les dificulta eliminar la capa de restos que se adhiere a los dientes. Será, en definitiva, un cepillo con menor utilidad y eficacia.

Por lo tanto, le recomendamos que compre un modelo nuevo. cada tres meses. De esta forma mejorarás tu higiene dental y contrarrestarás la acumulación de bacterias que suele producirse en los cepillos usados.

Lávate bien las manos antes de usarlo.

Especialmente si vienes de la calle. Recuerde que no realizar esta simple acción puede facilitar la transmisión de microorganismos. Además, puede producir una mayor concentración de bacterias en la boca e incluso provocar la aparición de alguna enfermedad.

Formas de limpiar y proteger bien las brochas

¿Y qué pasa una vez que nos hemos lavado los dientes? cuales son los cuidado del cepillo de dientes ¿después de su uso? En los siguientes apartados vamos a explicar la mejor forma de limpio nuestros dientes con elementos higienizados.

Lavar bien el cepillo después de cada uso.

Evidentemente, un recurso imprescindible relacionado con la limpieza del cepillo es enjuagarlo con abundante agua para eliminar todos los restos de pasta de dientes. De lo contrario, los filamentos podrían dañarse, lo que provocará el deterioro de su higiene dental.

Retire el exceso de agua una vez limpio.

Si ya has dejado correr un chorro de agua después de usarlo, es momento de secarlo. Puedes agitarlo para eliminar los depósitos de agua más grandes. Cuando estos desaparezcan, una buena alternativa es dejarlo en posición vertical para que termine de secarse. Mucha gente utiliza una toalla para este proceso, pero esto puede dañar los filamentos. En realidad, no existe ningún problema en dejar que dicho secado se produzca de forma natural y a temperatura ambiente.

Intenta no guardarlo con otros cepillos.

El hecho de que las cerdas de los cepillos entren en contacto puede provocar un cruce de bacterias y microorganismos. Esta medida es muy necesaria si, por ejemplo, compartes espacio con alguien que sufre algún tipo de problema bucal.

Usa un gorro para el cepillo.

Una recomendación que no debes olvidar. Gracias a la gorra, Las bacterias del exterior no entran en los filamentos.. Por otro lado, te aseguras que si se cae o entra en contacto con otros cepillos, no hay transmisión de bacterias. Es un recurso que no te quitará tiempo y es uno de los más eficaces para mantener tu cepillo de dientes en perfecto estado. Además, es mucho mejor si tiene agujeros, ya que el paso del aire reducirá el tiempo de secado una vez que lo hayas utilizado.

No utilizar ningún producto no específico para la desinfección.

Este también es un consejo importante, ya que los desinfectantes utilizados pueden desgastarte o incluso causarte problemas en la boca. posteriormente.

En conclusión, limpiar el cepillo de dientes y mantenerlo en buen estado debe ser una parte clave de tu higiene. Como has podido comprobar, es una tarea rápida y muy fácil de realizar. No olvides que la limpieza de tus dientes depende de la técnica, cuidando los elementos que utilices y optando por productos de primera calidad. En VITIS disponemos de una amplia gama de cepillos manuales y electricos para que adquieras el más adecuado. En este enlace puedes ver cepillos de dientes VITIS.

Referencias:

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