¿Alguna vez has sentido un dolor repentino en los dientes mientras volabas o buceabas? Si es así, es probable que hayas experimentado un fenómeno llamado barodontalgia. No te preocupes si es la primera vez que escuchas esta palabra, al final de este artículo habrás aprendido qué es, en qué contextos aparece y qué opciones de tratamiento y prevención existen para ella.
Barodontalgia: qué es y cómo reconocerla
La barodontalgia, como explicamos brevemente en la introducción, se refiere al dolor dental provocado por cambios en la presión atmosférica. Un fenómeno que se produce tanto durante un vuelo comercial como al descender muchos metros bajo el agua.
El término barodontalgia se utiliza en singular para describir el episodio de dolor en un diente concreto, mientras que barodontalgia (plural) se utiliza cuando estos episodios se presentan de forma repetida o en diferentes dientes.
El síntoma más característico es un dolor repentino, punzante y localizado que aparece al ganar o perder altura. No hay presencia de alimentos ni contacto directo que la desencadene, y muchas veces se manifiesta de forma inesperada, incluso en personas que creen tener una boca sana.
¿Qué causa la barodontalgia?
La causa es simple, un cambio de presión. Los cambios de presión afectan directamente los espacios donde existe aire atrapado. En el caso de los dientes, este aire suele estar presente en caries profundas, fisuras, restauraciones antiguas o tratamientos de conducto mal sellados. Entonces, cuando la presión cambia, ese aire se expande o se contrae, provocando malestar. Es decir, de forma resumida, las causas de la barodontalgia pueden ser:
- Caries no tratadas, que crean cavidades donde se puede acumular aire.
- Empastes con fugas o mal sellados, que permiten la entrada de aire entre el material y el diente.
- Fisuras o microfracturas en la estructura dental, que suelen pasar desapercibidas.
- Pulpitis o inflamación del nervio dentario.
- Tratamientos de conducto defectuosos, especialmente si han dejado las cámaras de aire no selladas correctamente.
¿En qué situaciones se manifiesta la barodontalgia?
Nuevamente, para que se manifieste la barodontalgia debe haber un cambio de presión, y este cambio suele ocurrir debido a uno de los siguientes escenarios:
- Vuelos comerciales: Al ascender o descender se producen variaciones en la presión de la cabina.
- Buceo recreativo o profesional: Los cambios al bajar o subir pueden ser más intensos que los que se experimentan en el aire.
- Deportes de montaña o escalada: A medida que se gana altitud, la presión atmosférica disminuye.
- Profesionales como pilotos, buceadores, paracaidistas o soldados: Todos ellos están constantemente expuestos a estas variaciones.
Tratamiento de la barodontalgia: ¿cómo se soluciona?
Cuando se habla de tratamiento de la barodontalgia, lo primero que hay que aclarar es que este dolor es un síntoma, no una enfermedad en sí. Por lo tanto, al “tratar” la barodontalgia, la atención debe centrarse en identificar su causa subyacente. Y para ello se realizan pruebas como:
- Radiografías intraorales, para detectar fugas o cámaras de aire.
- Prueba de vitalidad pulpar, para valorar si hay afectación nerviosa.
- Revisión de empastes, coronas o endodoncias para identificar sellos defectuosos.
Dependiendo del diagnóstico, las soluciones pueden incluir:
- Restauraciones nuevas, si hay empastes deteriorados.
- Tratamiento de conductos en caso de pulpitis o afectación pulpar.
- Extracción, sólo si el daño es extenso e irreversible.
¿Cómo prevenir la barodontalgia en actividades de riesgo?
Esta condición, como comentábamos, no es una enfermedad en sí misma, y siempre va ligada a problemas dentales subyacentes que podrían pasar desapercibidos en el día a día. Por ello, la prevención es recomendable e imprescindible, sobre todo si formas parte de un grupo de riesgo. ¿Cuáles son estos grupos de riesgo?
- Viajeros aéreos frecuentes, especialmente aquellos que realizan viajes internacionales o de larga distancia.
- Buceadores recreativos o profesionales, ya que las variaciones de presión bajo el agua son más bruscas.
- Montañistas, esquiadores y alpinistas, que ascienden a grandes alturas.
- Profesionales expuestos a ambientes presurizados, como pilotos, militares o trabajadores en cabinas hiperbáricas.
Si sabes que eres parte de uno de estos grupos o si quieres hacer todo lo posible para prevenir la barodontalgia, esto es lo que debes hacer:
- Chequeo dental completo antes de la actividad: Antes de viajar en avión, bucear o expediciones a gran altitud, asegúrese de que no haya caries abiertas, caries profundas o restauraciones defectuosas.
- Verificar la integridad de empastes, coronas y prótesis: Con el tiempo, los empastes pueden aflojarse, perder adherencia o tener fugas. Las coronas y las prótesis fijas también pueden desplazarse o desgastarse, creando microespacios donde se acumula el aire. Si estos defectos no se corrigen, se convierten en fuentes potenciales de barodontalgia.
- Corregir tratamientos antiguos o incompletos: Los conductos radiculares mal sellados, los conductos radiculares incompletos o los procedimientos realizados hace muchos años pueden contener cámaras de aire internas. Estas áreas atrapadas son especialmente sensibles a la presión.
- Identifique las señales de advertencia antes del viaje: Hay síntomas que no se deben ignorar en los días previos a un vuelo o inmersión, como sensibilidad dental exposición repentina al frío o al calor, molestias al masticar o dolor leve en los dientes restaurados.
- Utilice protectores bucales cuando sea apropiado: En deportes como el paracaidismo, el buceo técnico o el alpinismo de alto nivel es habitual el uso de equipos que ejercen presión directa sobre la boca. En estos casos, se recomienda utilizar protectores bucales personalizados, que protegen de los impactos y distribuyen mejor la presión interna.
En conclusión, la barodontalgia es un fenómeno poco conocido, pero muy importante en el contexto actual, donde cada vez más personas viajan, bucean o realizan actividades en altura. Comprender qué es la barodontalgia, cuáles son sus causas y cómo se manifiesta permite anticiparse al problema y evitar molestias innecesarias. Por tanto, mantener una buena salud bucal es una cuestión de estética, funcionalidad y también de bienestar general, incluso en situaciones de presión.

