Sensibilidad dental: por qué aparece y cómo puede tratarse

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Fernando Gutiérrez Alameda

Médico Estomatólogo y director de la clinica FGA


Sensibilidad dental: por qué aparece y cómo se puede tratar

Se acerca el verano y tomar un helado, beber agua fría o disfrutar de un café helado puede convertirse en una experiencia desagradable para algunas personas. La aparición de dolores breves e intensos ante determinados alimentos o bebidas suele estar relacionada con la sensibilidad dentalun problema común que puede afectar uno o más dientes.

Esta molestia se produce cuando las partes internas del diente quedan más expuestas de lo habitual. La corona dental está protegida por esmalte, mientras que la raíz está cubierta por un tejido más fino. Cuando estas capas protectoras se desgastan o las encías retroceden, la dentina puede quedar expuesta.

La dentina contiene pequeños tubos conectados al interior del diente. Cuando recibes estímulos como frío, calor, alimentos dulces o el contacto con el roce, estos conductos pueden transmitir la sensación al nervio y provocar ese dolor característico.

Aunque en algunos casos las molestias son puntuales, no es recomendable ignorarloespecialmente si aparece repetidamente, aumenta de intensidad o se concentra en una pieza concreta.

¿Cuáles son las causas más comunes?

Una de las causas frecuentes es desgaste del esmalte. Puede estar relacionado con cepillarse demasiado fuerte, usar cepillos con cerdas duras o consumir regularmente alimentos y bebidas ácidas.

Los refrescos, bebidas energéticas, zumos de cítricos y otros productos ácidos pueden favorecer la erosión progresiva del esmalte. Cuando se consume con frecuencia, la superficie del diente puede debilitarse y quedar más expuesta.

El recesión de las encías También puede causar molestias. Cuando la encía se mueve y deja parte de la raíz expuesta, el diente pierde una de sus barreras protectoras naturales. Esta situación puede estar relacionada con una enfermedad de las encías, una técnica de cepillado agresiva o el paso del tiempo.

Otra posible causa es la bruxismoes decir, apretar o rechinar los dientes, especialmente por la noche. Esta presión repetida puede desgastar las superficies de los dientes y causar sensibilidad, así como dolor de mandíbulamolestias faciales o pequeñas fracturas.

La presencia de una caries también puede provocar dolor al exponerse al frío, al calor o a alimentos dulces. Cuando las caries avanzan y afectan a capas más profundas, la sensibilidad puede ser una de las primeras señales de alerta.

Los dientes agrietados, los empastes deteriorados, las enfermedades de las encías y las raíces expuestas también pueden causar este problema. Por esta razón, No todas las molestias deben tratarse de la misma manera. Es necesario identificar primero qué los está causando.

Además, algunos tratamientos, como el blanqueamiento, pueden provocar sensibilidad temporal. En estos casos las molestias suelen disminuir al finalizar el procedimiento o adaptando la frecuencia de aplicación de los productos.

¿Cómo se puede aliviar?

Cuando la sensibilidad es leve, se pueden utilizar. pastas dentales desensibilizantes Específicamente formulado para reducir las molestias. Estos productos actúan de forma progresiva, por lo que es importante utilizarlos de forma constante y siguiendo las recomendaciones del dentista.

También es recomendable elegir un cepillo con filamentos suaves y utilizar movimientos delicados. Cepillarse demasiado fuerte no limpia mejor los dientes y puede favorecer tanto el desgaste del esmalte como la retracción de las encías.

Después de consumir alimentos o bebidas ácidas, es recomendable esperar un tiempo antes del cepillado. En ese momento, el esmalte puede quedar temporalmente más vulnerable. Beber agua y reducir la frecuencia de estos productos también ayuda a limitar sus efectos.

En consulta pueden aplicar productos con flúor o agentes desensibilizantes para reforzar la superficie dental y reducir la transmisión de estímulos. Cuando hay una zona de dentina expuesta, el profesional también puede considerar colocar materiales protectores.

Si las molestias son causadas por una caries, un empaste deteriorado o una grieta, será necesario tratar ese problema directamente. En casos de desgaste asociado al bruxismo, se puede recomendar una férula personalizada para proteger los dientes durante la noche.

Cuando la sensibilidad se debe a una enfermedad de las encías, el tratamiento debe estar dirigido a controlar la inflamación y la acumulación de placa. Las encías que se enrojecen, se hinchan o sangran durante el cepillado requieren una evaluación profesional.

¿Cuándo es necesario acudir al dentista?

Las molestias ocasionales después del tratamiento dental pueden ser temporales. Sin embargo, es recomendable solicitar una revisión cuando el dolor persiste, aparece sin motivo claro o afecta siempre al mismo diente.

También se debe consultar si hay dolor al morder, inflamación, sangrado, fractura visible, ccambios de color en el diente o malestar que dura después de que se elimina el estímulo. Estos síntomas pueden indicar que hay una caries profunda, una infección o una lesión que necesita tratamiento.

El dolor dental que dura más de dos días debe ser evaluado para identificar su origen y evitar que el problema avance.

En definitiva, la sensibilidad puede aparecer por diferentes motivos y su tratamiento dependerá de la situación de cada paciente. El uso de productos específicos puede ayudar, pero no sustituye el diagnóstico profesional.. Un chequeo nos permite comprobar el estado del esmalte, encías y restauraciones, además de elegir la solución más adecuada para recuperar el confort a la hora de comer y beber.

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