El blanqueamiento dental es uno de los tratamientos estéticos más populares en odontología porque permite mejorar el aspecto de tu sonrisa en poco tiempo. Sin embargo, es habitual que muchos pacientes cometan errores tras el tratamiento que pueden reducir la duración del resultado o aumentar la sensibilidad dental durante los días siguientes.
Saber qué hábitos se deben evitar después del procedimiento es fundamental para mantener el efecto del tratamiento por más tiempo.
Beber café o vino demasiado pronto
Durante las primeras 48 horas tras el blanqueamiento, el esmalte dental es más permeable y puede absorber los pigmentos con mayor facilidad. Por este motivo, consumir determinadas bebidas puede afectar el resultado final.
• Café.
• Té.
• Vino tinto.
• Refrescos oscuros.
Se recomienda seguir una dieta blanca durante los dos primeros días tras el tratamiento para favorecer la estabilidad del color conseguido.
Pensar que el resultado es permanente
El blanqueamiento dental no es un tratamiento definitivo. Su duración depende de diferentes factores relacionados con la hábitos del paciente y cuidados posteriores.
• Dieta.
• Tabaco.
• Higiene bucal.
• Hábitos de cepillado.
• Consumo de bebidas pigmentadas.
En condiciones normales, el efecto del tratamiento puede mantenerse entre seis meses y dos años.
Usar pastas dentales abrasivas
Después del blanqueamiento, algunas personas utilizan pastas dentales blanqueadoras comerciales con la intención de prolongar el resultado. Sin embargo, ciertos productos contienen componentes abrasivos que pueden aumentar la sensibilidad dental o afectar el esmalte en los días posteriores al tratamiento.
Durante este periodo es recomendable utilizar pastas específicas para dientes sensibles.
Fumar después del tratamiento
El tabaco es uno de los principales factores que influyen en la aparición de manchas dentales. Fumar durante las primeras horas tras el blanqueamiento puede alterar el resultado desde el principio y favorecer la aparición de pigmentaciones más difíciles de eliminar posteriormente.
No beber suficiente agua
La hidratación también influye en mantener el resultado del blanqueamiento dental. Beber agua ayuda a limpiar los pigmentos, mantener el equilibrio del pH bucal y reducir la sensibilidad después del tratamiento.
No seguir las recomendaciones del dentista.
Cada tratamiento de blanqueamiento es diferente porque depende de las características de cada paciente y de la técnica utilizada en la consulta. Por este motivo, es importante seguir las instrucciones personalizadas después del procedimiento.
• Tipo de esmalte.
• Color inicial del diente.
• Técnica utilizada.
• Sensibilidad dental previa.
Respetar estas recomendaciones permite mantener el resultado por más tiempo y evitar molestias innecesarias.
Pensar que la sensibilidad significa que algo salió mal
Es común que aparezca una ligera sensibilidad dental temporal después del blanqueamiento. En la mayoría de los casos desaparece en 24 a 72 horas.
Se recomienda consultar al dentista si el dolor es intenso, aumenta con el paso de los días o dura más de lo esperado.
Mantener una adecuada higiene bucal, evitar bebidas oscuras los primeros días y realizar controles periódicos ayuda a prolongar los resultados del blanqueamiento dental y a mantener una sonrisa más luminosa durante más tiempo.

